Qué hacemos
Tres tratamientos que podés combinar según tu cultivo y tu lote. Cada uno con un objetivo concreto sobre la semilla.
Inoculación biológica
Aplicamos inoculantes que fijan nitrógeno y promueven el desarrollo radicular. La planta arranca con más nódulos activos desde la emergencia.
Curado (fungicidas)
Protegemos la semilla de hongos de suelo y enfermedades de implantación. Menos fallas de stand, un cultivo parejo desde el primer día.
Micronutrientes
Sumamos zinc, molibdeno y otros micronutrientes en la dosis justa, sobre la semilla, donde la planta los necesita al nacer.
Con qué tecnología
Tratamos con maquinaria de precisión: la semilla recibe el producto en una cobertura pareja, sin grumos ni zonas secas.
La dosificación es exacta, calibrada a la dosis que definimos para cada lote. Así no desperdiciás producto ni dejás semillas sin proteger: cada grano sale tratado igual que el de al lado, listo para la sembradora.


Por qué una semilla bien tratada rinde más
Todo lo que pasa después de sembrar arranca en la semilla. Tratarla bien no es un gasto: es la base del rinde.
Mejor implantación: más semillas nacen y el stand queda parejo.
Plantas más fuertes: raíces sanas y nutrición desde el primer día.
Más rinde: un cultivo que arranca bien llega mejor a cosecha.






